Existe la extendida creencia de que la Inteligencia Sintética o Artificial está muy desarrollada y que, de hecho, nos quedan como unos quince años o así para que dichos sistemas superen a las capacidades humanas. Existe un tal Vernor Vinge (muy conocido en su casa a la hora de comer) que dice tal cosa. 

Pues siento disentir y además bastante: Siendo yo estudiante de ingeniería en la Universidad Politécnica de Cataluña, hacia mediados de los años 80, los japoneses, tan aficionados ellos a todas las fantasías robotizantes que en el mundo han existido, anunciaron a bombo y platillo al mundo entero que estaban próximos a estrenar lo que dieron en llamar los "ordenadores de quinta generación", que serían inteligentes. Después de que el gobierno japonés se gastara no sé cuantos miles de millones de yens en el proyecto, no consiguieron nada de nada.

El caso es que siempre me pregunté por el paradero de los ordenadores de la generación cuarta, tercera, segunda.....Los humanos somos una especie muy ingenua y terriblemente optimista. En aquella época se le llamaba ordenador a cualquier chisme que tuviese una memoria ridícula de 640KB y un no menos ridículo disco rígido de 40MB, y esto por hablar de los ordenadores personales, que los profesionales, para qué te voy a contar. Fijaos que ni existía Windows (aunque sí que existían ya las máquinas de Apple y ¡qué maquinas comparadas con las demás!). En fin, los ordenadores de aquellos remotos tiempos eran calculadoras grandes y pesadas.

El caso es que, ni aun en la actualidad, que nos creemos que nuestros ordenadores son potentísimos (a saber lo que dirán nuestros nietos cuando sean mayores) estamos más allá de los primeros pasos en acercarnos a construir un sistema que minimamente disponga de una inteligencia que se asemeje a la humana.

Aquí hay que tener cuidado: Máquinas que superan a los humanos en algunas cosas hay muchas; no tenemos más que mirar a nuestro alrededor: Cualquier vehículo a motor es más rápido que nosotros; no podemos volar, pero las aeronaves sí, los ordenadores (incluso la más modesta calculadora) hace cálculos matemáticos mucho más rápidos y precisos que nosotros, incluso, por hablar de un ejemplo ya demasiado manido, el cacharro que IBM denominó Deep Blue (un ordenador de lo más vulgar) fue capaz de ganar a un Maestro Internacional de ajedrez.....ya...¿y qué?.

Ciertamente, ninguno de los sistemas que he mencionado anteriormente son "inteligentes" en el sentido que dábamos en el artículo anterior. Ni tan siquiera Deep Blue, que sólo gana porque su fuerza bruta realizando cálculos no tiene parangón con ningún ser humano (ni no humano, supongo).

 Los japoneses, por otro lado, andan por el mundo presentando a ridículos androides (creo que a algunos los fabrica Yamaha, debería de darle vergüenza siendo un fabricante tan renombrado de instrumentos musicales y perteneciente a una sociedad tan seria como la japonesa) que bailan, hacen el idiota y tal......¡con control remoto por radio!. Ya, eso también lo se hacer yo.

Nada de esto tiene que ver con la inteligencia artificial o sintética; todos los ejemplos anteriores se refieren a equipos, sistemas o como queramos llamarlos, que sólo saben hacer una cosa y la repiten una y otra vez de la misma forma por los siglos de lo siglos. No pueden evolucionar porque su software es estático.

 Por los años ochenta estuvo también muy de moda el concepto de Sistemas Experto (permitidme que me carcajee) hasta yo mismo me compré algunos libros sobre el tema, de lo más sesudo, por cierto. Se hablaba de que tales sistemas iban a sustituir en breve a los expertos en determinadas ramas del saber humano, como la medicina, varias ramas de la ingeniería, economistas y tal....Ya, por eso, no hay ni un médico ni un ingeniero en la actualidad, todos han sido sustituidos por ordenadores. Otra muestra más del ingenuo optimismo de nuestra especie.

No quiero ser malvado, porque la verdad es que algunos avances sí que se han hecho (serán tema de otro capítulo) pero dichos avances tienen más que ver con la obtención de algunas herramientas rudimentarias que nos permitan dar unos primeros pasos que con logros espectaculares tales como construir algo parecido a un Terminator.

El término Inteligencia Artificial hace ya algún tiempo que no tiene mucho prestigio en el ámbito académico; ése es el motivo por el cual el término no me gusta, y ha sido sustituido por otros conceptos relacionados pero que no son exactamente lo mismo (de hecho, se refieren a herramientas matemáticas) tales como "metaheurística", "nube de partículas", "lógica borrosa (o difusa)", "algoritmos genéticos" y un largo etc. 

En definitiva, los supuestos logros de la Inteligencia Artificial son prácticamente cero en la actualidad (¿alguien puede citarme algún producto industrial?) y, sin ser pesimista, me temo que quedan muchos, pero que muchos años para podamos disponer de algo que pueda llamarse mínimamente inteligente y ni que decir tiene que el sueño de Alan Turing de construir un sistema cuyas respuestas no puedan diferenciarse de las de un humano está muy lejos de conseguirse.

No hay que desanimarse, estamos en los albores de la era tecnológica humana y se presentan grandes oportunidades de investigación en campos que actualmente son prácticamente inéditos; uno de ellos es el de la Inteligencia Sintética, si nos dedicamos seriamente a ello en lugar de a perder el tiempo (como se ha hecho hasta hace bien poco) por senderos que acaban en la nada. 

Resultan prometedores, sin embargo, aquellos caminos de investigación que toman como modelo a la propia Naturaleza. Ya veremos en artículos posteriores como por esta vía si que se van consiguiendo algunos modestos avances.....paso a paso.