Las particularidades de los instrumentos de cuerda sin trastes

Este tipo de instrumentos, entre los que se encuentra el violín, viola, contrabajo, violonchelo, etc. no disponen de trastes en el mástil o diapasón y la posición de los dedos sobre él ha de ser memorizada por el intérprete.

En principio, esto no es ningún problema y además, deja al músico la libertad de modificar el pitch o frecuencia de cada nota a su gusto (o al gusto del director de orquesta, claro) sin más que subir o bajar un poco el dedo sobre la posición de afinación para disminuir o aumentar ligeramente el pitch de la nota interpretada, cosa que no es posible realizar en instrumentos de cuerda con trastes como la guitarra.

Sin embargo, cuando se ejecuta un acorde, esto es, varias notas simultáneas (estudiaremos los acordes posteriormente), son varios los dedos que han de situarse sobre el diapasón del instrumento y la posición ha de ser memorizada de manera perfecta. Esto es difícil de realizar y, lo que es peor, un afinador convencional no es capaz de detectar acordes, sino solamente notas aisladas, con lo que no nos sirve de ninguna ayuda.

Naturalmente, un músico profesional es capaz de detectar de oído que el acorde está sonando o no correctamente y modificar la posición de los dedos en consecuencia, pero un estudiante no tanto.

El programa, que se encuentra en una fase avanzada de diseño (después de un tiempo bastante largo de investigación) será capaz de detectar los desplazamientos en frecuencia de cada una de las notas con respecto al estándar e indicará al músico qué dedos ha de desplazar ligeramente (arriba o abajo del mástil) hasta conseguir la ejecución perfecta.