Este artículo debería de llamarse "El caso de los violines Stradivarius" debido al halo de misterio que rodea a dichos instrumentos. Como precedente, veamos un poco de historia:

En general, se asocia el apellido Stradivarius (en realidad, Stradivari) con violines de calidad única y excepcional, que parece que estuviesen poseídos por el espíritu de los más grandes intérpretes de este instrumento. Stradivarius es el apellido de una familia italiana de fabricantes de instrumentos de cuerda frotada (Luthiers) que estuvieron activos durante los siglos XVII y XVIII.

Se han escrito, y se escriben, infinidad de cosas sin mucho sentido al respecto de los míticos instrumentos que hacen sonrojar a cualquiera que tenga un mínimo de sentido común. A modo de ejemplo, veamos:

  • El periodo en el que fueron construidos se dice que fue muy frío y por ello, los árboles desarrollaron fibras de celulosa más duras. Este argumento cae por su propio peso; en primer lugar porque la dureza de una madera no depende de la parte del planeta en la que se cría el árbol. una de las maderas más dura y compacta es el ébano (del que, por cierto, se construyen los mejores instrumentos de viento madera) y, que yo sepa, el ébano no crece en Escandinavia......
  • Antonio Stradivarius se encontró un árbol en un río (¿¿¿¡¡¡). Este árbol, de tanto vivir en el río adquirió la vibración del mismo y por eso los violines suenan así. Este argumento no vale la pena ni comentarlo.
  • Otro desvarío consiste en que, al parecer, (como si alguien se hubiese molestado en guardar registro de ello) es que los troncos de los árboles de los que posteriormente se construyeron los instrumentos se hacían bajar por un río, a saber cual. El agua de este río era más ácida de lo habitual (no se dice el motivo) y eso endureció la madera. Como en el caso anterior, no creo que sumergir la madera en agua con un cierto grado de acidez endurezca la madera. En cualquier caso, la dureza ha de ser la justa (¿por qué no se construyen los violines de titanio?)
  • Los barnices empleados: Parece claro que el barniz empleado habría de influir en la sonoridad del instrumento; a fin de cuentas es una capa de un material físico que se superpone a la madera y que tiene unas características acústicas y mecánicas distintas. Sin embargo, todos los barnices tienen una composición química similar. No parece razonable pensar que las características químicas del barniz influyan en la sonoridad del instrumento.
  • También se ha dicho que Don Antonio, impregnaba el interior de sus instrumentos con sales metálicas, aunque no sabemos de qué tipo y de manera misteriosa, este añadido le daba al instrumento su sonoridad.
  • También se ha dicho que en la época en la que fueron construidos los instrumentos hubo una plaga de un determinado tipo de insecto (no se sabe cual) y que los compuestos químicos que se utilizaron como insecticida son los responsables. Parecido al caso anterior; no parece razonable suponer que por el hecho de rociar la madera con un producto químico determinado se mejore la calidad del instrumento.
  • Hace relativamente poco, los medios de comunicación se hacían eco de la siguiente noticia: "Descubierto el secreto de los Stradivarius". Es algo así como decir: "Descubierto el secreto de la voz de Alfredo Kraus" o "Descubierto el por qué Pau Casals tocaba tan bien el violonchelo"

Supongo que es la pulsión tan humana de encontrarle cinco pies al gato: Alfredo Kraus cantaba así porque, además de haber nacido con cualidades, se dedicaba en entrenar su voz durante horas y horas; Pau Casal tocaba así por el mismo motivo y Cervantes escribía así porque se dedicaba a ello en cuerpo y alma.

Un instrumento de Stradivarius (nadie habla de los violonchelos) suena así porque su constructor era un maestro en su oficio. Tendemos a pesar que las personas que nos precedieron en el mundo han sido retrasados mentales por el simple hecho de no disponer de ordenadores, pero nos equivocamos completamente. No somos más listos que los que nos precedieron, en modo alguno, y ya en el siglo XVII, las técnicas de construcción de instrumentos musicales estaban casi tan avanzadas como lo están hoy en día (eso sí, no existía la fabricación en serie).

Además, la gente tenía tiempo para probar lo que hacía, es decir, si se construía un violín sin los parámetros de calidad adecuados, pues a la basura con él y a construir otro mejor. 

Ese, y no otro, es el secreto de estos maravillosos instrumentos: La paciencia, conocimiento, trabajo de precisión, buenos materiales, arte y posiblemente amor con el que fueron construidos, y tampoco podemos despreciar el hecho de que un Stradivarius no lo toca un estudiante, sino un músico de reconocido prestigio. Opino yo que esto también ayuda ¿no es cierto?.

Podemos preguntatnos por algunos de los conceptos anteriores, que parecen obvios por si mismos, pero que no lo son tanto:

¿A qué nos referimos con buenos materiales?

Para empezar, un ligero repaso de física elemental: Cuando se frota con el arco (o se pellizca) una cuerda de violín o de cualquier otro instrumento de cuerda, se propaga inmediatamente una vibración sobre la misma. Sólo pueden propagarse aquellas ondas cuya semilongitud sea un múltiplo exacto de la distancia entre el puente y el dedo (los puntos de apoyo de la cuerda). Esto da lugar a una señal principal (la nota fundamental) y todos sus armónicos, cada uno a una octava de distancia del anterior (hasta el infinito, en teoría). La vibración de la cuerda se transmite al aire directamente que, a su vez, vibra, pero también se transmite de forma mecánica directamente al cuerpo del violín a través del puente y a través del diapasón (aunque menos). El material del violín, entonces, también vibra y al hacerlo, transmite ese movimiento al aire que vuelve a vibrar. 

también existe una transmisión indirecta de la vibración de las cuerdas al cuerpo a través del aire. En definitiva, además de las cuerdas, vibra el violín entero. Esta vibración se propaga por el material del violín y el modo en que se propaga depende fundamentalmente de la forma geométrica del instrumento y del material de que esté fabricado. 

Si el material contiene fallas, tales como grietas, irregularidades, cambios de densidad, etc., la vibración sufrirá difracciones, scatering, etc. en dichas fallas; dependientes de la frecuencia.

Por otro lado, cuanto más rígido sea el material, tanto mejor se propagará la vibración por él. En definitiva, el material de construcción ha de ser completamente uniforme y ha de ser rígido.

Las maderas de determinados árboles cumplen con las condiciones anteriores; normalmente después de un largo tratamiento de secado, de eliminación de resinas, etc. que puede durar bastantes años.

Por tanto, un Luthier no puede construir un instrumento con cualquier tipo de madera, sino que ha de elegirla muy cuidadosamente para que el instrumento suene adecuadamente.

¿A qué nos referimos con la precisión?

Pues a la forma de construir y ensamblar las piezas de que está compuesto un violín: Las piezas han de ser encajadas con precisión de micras; el grosor de las maderas ha de ser absolutamente uniforme, etc. Construir esto no está al alcance de cualquiera ni tan siquiera con la tecnología actual. Para saber de qué estoy hablando, basta con comparar a simple vista un violín fabricado en China con un J:F. Pressenda fabricado en Turín a principios del XIX.

¿Cual es el violín chino?..............

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La forma correcta de abordar la cuestión es utilizando el método científico y algo de sentido común. En primer lugar, tendríamos que preguntarnos lo que entendemos por la calidad del sonido. Con esto nos referimos, en el caso de instrumentos musicales, a que son capaces de emitir los armónicos asociados a la nota principal con una cierta distribución de potencia en el espectro audible que resulta especialmente grata al oído humano.

Este es pues el primer paso, analizar detalladamente el concepto. Seguidamente comparamos el resultado con otros violines de supuesta peor calidad (o que subjetivamente no nos "suenan" tan bien). Ni que decir tiene, que ha de ser el mismo intérprete en todos los experimentos, tocando la misma melodía y de la misma forma, etc. etc.

Si existieran divergencias entre los datos analizados para un violín Stradivarius y otro parecido, tendríamos que preguntarnos qué es lo que produce tal divergencia. Lo razonable es suponer que tal diferencia es debida a la distinta geometría de los instrumentos. Podríamos (con la ayuda de un luthier experto) construir otro instrumento similar al original y empleando madera con las mismas características físicas que el original y repetir los experimentos anteriores......y así.

Como resumen: Antonio Stradivari (y su familia) fue un gran luthier que fabricó extraordinarios instrumentos, pero en los que no cabe la magia o algún extraño secreto que se llevó a la tumba......¿Velazquez se llevó a la tumba el secreto de pintar tan extraordinarios cuadros?...........