El metrónomo es un instrumento utilizado por los músicos para mantener con precisión el "tempo" de una composición musical. Fue inventado a principios del siglo XIX como un dispositivo mecánico basado en un mecanismo de relojería con péndulo, que indicaba con un sonido el comienzo de cada uno de los tiempos que componen un compás.

Un compás es una unidad métrica musical compuesta por varios tiempos o partes (también se les llama pulsos o "beats" en inglés) que se organizan en un grupo.

Clasificación de los compases

Los compases pueden ser clasificados en distintas tipologías, en función de sus características, así tenemos:

  • En función del número de tiempos o pulsos que contiene: secundarios, terciarios o cuaternarios si tienen dos tiempos, tres o cuatro.
  • En función de su composición: Puede ser simples o compuestos. En los compases simples, cada uno de los tiempos puede ser dividido en otras dos partes y en los compases compuestos, cada uno de los tiempos puede dividirse en tres.

La notación

El tipo de compas de una obra musical se indica mediante un par de cifras en forma de fracción (los ingleses lo llaman signatura de tiempo) y que se pone a la derecha de la clave en el pentagrama, donde el numerador, para los compases simples, indica el número de partes, tiempos o pulsos que lo componen y el denominador indica la duración de dicho tiempo representada por una figura musical: negra, corchea, semicorchea, etc. Así, la fracción 2/4 indica que se trata de un compás simple que consta de dos tiempos y que cada tiempo tiene una duración de una negra (4 indica negra, 8 corchea, 16 semicorchea, etc.).

En el caso de los compases compuestos, la notación es algo más compleja. El numerador ha de ser un número divisible por tres (excepto el tres, que nos daría la unidad y no existen compases con un sólo tiempo): 6, 9 y 12 es lo habitual, lo que indica compases de 6/3 = 2 (binario) 9/3 = 3 (ternario) ó 12/3 = 4 (cuaternario), mientras que el denominador, en lugar de indicarnos lo que dura cada una de las partes, nos indica lo que dura un tercio de cada una de estas partes.

Veamos un ejemplo: Un compás 9/8 es un compás compuesto (numerador divisible por tres) que consta de tres tiempos o pulsos y cada uno de los tiempos dura tres veces la indicación del denominador, es decir 3 corcheas (o una negra con puntillo).

Hemos indicado anteriormente que el metrónomo marca precisamente esos pulsos o tiempos; así, en un compás como el anterior, el dispositivo daría tres clics para completar el compás. Al número de pulsos por minuto de una composición musical se le llama "tempo" y se indica en pulsos por minuto. En inglés se suele llamar BPM (Beats Per Minute). En función de que esta cantidad sea menor o mayor, la ejecución de la obra será más lenta o más rápida.

Tradicionalmente, el tempo se ha indicado con términos latinos tales como "Adagio", "Moderato", "Andante", "Allegro", etc. y cada uno de los términos se corresponde con un intervalo de BMP determinado. Actualmente, aun sin descartar la nomenclatura anterior, el tempo de una obra se suele indicar mediante la figura que representa un tiempo de compás, seguida del signo igual y la cantidad de BMP; así, si la obra está compuesta por compases de 9/8 y el tempo es de 90, quiere decir que tenemos que interpretarla a una velocidad de una negra con puntillo (o tres corcheas) por minuto.

 Los metrónomos digitales o electrónicos

Los metrónomos mecánicos indican, como ya vimos anteriormente, cada uno de los pulsos que componen un compás (suelen disponer de un contrapeso deslizante sobre el péndulo para ajustar el BMP o tempo) y funcionan mediante un mecanismo de cuerda. Este es el único ajuste que tienen.

Aunque se siguen fabricando, tienden a sustituirlos los metrónomos electrónicos que, lógicamente, son mucho más precisos y disponen de algunas prestaciones adicionales que facilitan la vida al músico; entre ellas, las siguientes:

  • Los tiempos que componen un compás tienen "acento". Así, en un compás binario, el primer tiempo se interpreta más acentuado (con más fuerza) y  se dice que es fuerte, mientras que el segundo tiempo se interpreta algo más débil y se le conoce como tiempo átono. En un compás ternario, el acento recae también en el primer tiempo y los dos siguientes son débiles o átonos, aunque suele acentuarse el tercer tiempo algo menos que el primero. Mediante un dispositivo digital, podemos generar un sonido distinto para cada uno de los tiempos para que el músico sepa en qué parte del compás se encuentra.
  • En ocasiones, puede resultar interesante indicar también mediante sonidos las subdivisiones de un pulso. Por ejemplo, en un compás de 6/8, cada pulso es una negra con puntillo, que es equivalente a tres corcheas. Se puede emitir, por tanto, tres sonidos o clics por cada uno de los tiempos, lo que da un total de 6 clics para el compás completo. O también, un tiempo está compuesto por seis semicorcheas y podemos establecer que el sistema emita un clic por cada una de ellas, o sea, un total de 12 clics por compás, y así sucesivamente.
  •  Se puede modificar el tipo de sonido que se emite: desde clics metálicos, a sonidos de madera, de batería, etc.